Aunque algunos años empiece antes, otros años más tarde, y aunque en ocasiones no tengamos muchas ganas de celebraciones, la Navidad siempre acaba por llegar. No me refiero a las fechas en sí, sino a la tradición de decorar casas y calles con luces, árboles, y motivos “navideños”.
Es curioso que en ninguna otra época del año se decoren las casas como en Navidad. Ni en verano, ni en otoño ni en primavera añadimos ningún elemento decorativo para celebrar la época en la que estamos. ¿Os imagináis una casa llena de flotadores en las paredes por ser verano? ¿O de naranjas y calabazas en otoño? La locura sólo se desata en el mes de diciembre.
Personalmente, tengo un cierto dilema con esto de la decoración navideña. Por una parte, me encanta el ambiente que pueden llegar a crear y cómo “iluminan” los días más oscuros del año. Por otra, me da pena que mucha de esta decoración acabe en la basura, especialmente los árboles de navidad.
Por eso siempre he intentado decorar con cosas que podía hacer en casa, reciclando diferentes elementos. De esta forma, creo que damos un toque más personal y disfrutamos creando cosas “a mano”. Por ejemplo:
El árbol de Navidad:
El año pasado hice un “árbol” con libros y de base una caja de madera. Cierto es que no tiene nada que ver con un árbol original, peeeeero no se puede negar que es una buenísima idea para reciclar con lo que tenemos en casa. Ningún árbol fue cortado para realizar esta decoración, salvo los usados para hacer los libros, claro ;-P
Este año creo que voy a buscar un nuevo “árbol” que se identifique mejor como tal. Me han gustado estas propuestas que he encontrado en Pinterest con tablillas sueltas y washi-tape:
O estos otros con periódicos antiguos pintados y enrollados o en versión “mini” con papel recortado en diferentes tamaños:
Ideas frente a la falta de espacio: usando una pared podemos pegar elementos como palillos, tiras, tablillas, etc. y añadir las bolas y la estrella, o bien usar cápsulas de magdalenas pegándolas en la pared formando un triángulo:

El Belén:
Aunque cada vez el árbol va ganando la partida al tradicional Belén, entre otras cosas porque requiere más espacio (al menos el Belén tradicional, con su río y su “caganet”), hay muchas alternativas que convencerán a los menos convencionales. En este caso, me gusta esta propuesta de Belén-amigurimi hecho con ganchillo.
Los menos “apañaos” pueden comprarlo en la tienda de Mr. Wonderful.
Los regalos:
Me gustan los regalos envueltos por uno mismo. A veces los papeles de regalo que nos ofrecen en las propias tiendas sólo ofrecen publicidad del establecimiento y te dan una pista de lo que contiene dentro o de dónde se ha comprado. Prefiero siempre envolver yo misma los regalos. Aquí algunos ejemplos hechos con papel kraft:
De momento, estas son algunas ideas para empezar a inspirarse de cara a la Navidad.
¡Nos vemos muy pronto!






